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Comercio_Exterior: Se vendió a Brasil un equipo de alta tecnología
Enviado el Wednesday, 11 December a las 10:32:21 por opagola

Ciencia y Tecnología
Fue diseñado por la empresa rionegrina Invap
Es un sistema médico de alta complejidad; el país vecino necesitaría reponer 60 aparatos
  • El mercado brasileño para estas máquinas es de 48 millones de dólares
  • Invap fabrica estos aparatos desde la década del 80
  • Es el principal proveedor en nuestro país
  • Un equipo Teradi, como el que se vendió a Brasil, instalado en el hospital Marie Curie, de Buenos Aires- Foto: Mariana Araujo


    La Cancillería Argentina acaba de comunicar que el Instituto Nacional del Cáncer (INCA), del Ministerio de Salud de Brasil, le adjudicó a la firma rionegrina Invap SE la licitación para un equipo de gammaterapia Teradi 800 a instalarse en la ciudad de Río Branco, estado de Acre, en el vértice sud-occidental del Brasil. Un aparato patagónico y pampeano, diseñado en Bariloche y construido en Buenos Aires tendrá destino amazónico.

    Esta es la primer venta de un sistema médico de alta complejidad argentino en un mercado durísimo, que se viene tratando de perforar desde 1994.

    Brasil sería atractivo para la joven industria de la medicina nuclear argentina sólo por ser el mayor y más influyente socio del Mercosur. Pero además tiene sus propios encantos. El INCA necesita al menos 60 equipos más sólo para reponer unidades obsoletas, y no menos de 100 adicionales para llegar a la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para una población del tamaño de la brasileña. Si se multiplican estas cifras por el precio al cual se adjudicó el aparato de Río Branco (U$ 300.000), se entiende por qué Brasil es un país codiciado por los proveedores del Primer Mundo, con Canadá a la cabeza.

    Opina el doctor Eduardo Rodríguez Lubary, de Invap: "El mercado brasileño de salud pública para estas máquinas vale en su conjunto 48 millones de dólares. No es una cifra impresionante, pero es toda valor agregado, sin casi componente de materia prima. Si lográramos quedarnos con una parte de eso, estaríamos generando mucho trabajo altamente calificado en la Argentina".

    Los equipos de terapia radiante suelen ser enormes sistemas metalmecánicos de precisión, con un peso de varias toneladas, movidos por motores eléctricos y controlados por computadora, salvo los aparatos más primitivos. El corazón del sistema es la fuente de cobalto 60, un radionucleído que emite invisibles y penetrantes rayos gamma, y una camilla para el para el paciente.

    La fuente está en un cabezal radiológicamente muy blindado, que sólo emite sus rayos gamma en forma de un haz de tamaño y forma controlados mediante un colimador .

    La idea es iluminar con este haz, en la forma más selectiva posible, el tejido tumoral, perdonando el sano, a través de varios barridos tridimensionales llamados planos, cuidadosamente estudiados. En este rompecabezas complejo cuentan tanto la pericia del médico como la precisión del aparato: diferencias de recorrido de un milímetro del haz implica dejar células peligrosas vivas o, por el contrario, quemar algún nervio vecino inútilmente.

    Hacer lo correcto

    Desde 1991, Invap ejecutó un rápido avance sobre el sistema de salud público argentino, donde hoy domina en materia de terapia radiante, seguido por una serie de exportaciones a Sudamérica y a Medio Oriente. Hay equipos Teradi en hospitales radiológicos de referencia, como el Marie Curie, de Buesnos Aires, o el Nuclear Medicine Center, de Damasco.

    Para el público sudamericano, la llegada de Invap tuvo efectos positivos. Cuando la firma barilochense empezó a competir en licitaciones nacionales y regionales, todos los referentes internacionales tuvieron que bajar los promedios históricos de sus cotizaciones, lo que contribuyó a mejorar el acceso a la gammaterapia de miles de enfermos de cáncer en todo el subcontinente.

    Invap logró dominar el mercado argentino y empezar a exportar unidades Teradi a pesar de la paridad un dólar igual a un peso de los noventa. Pero ahora, con el dólar a 3,5 pesos y un reconocimiento creciento en el ámbito médico, puede pasar de competidor puramente molesto a adversario de cuidado.

    ¿Qué futuro se dibuja a partir de esta primera venta? "Nuestras únicas certezas en Brasil -sigue con su cautela Rodríguez Lubary- son que, ahora más que nunca, tenemos la mejor combinación de tecnología y precios, que vamos a usar Río Branco como showroom para generar otras adjudicaciones, que queremos tener un socio local que arme equipos en Brasil con partes fabricadas en la Argentina, y que estamos haciendo (además de buenos aparatos) algo correcto: prestigiamos a la Argentina y abaratamos el tratamiento del cáncer en el Mercosur".

    Ventajas del simulador

    Aunque existen desde la posguerra, los equipos de gammaterapia no recibieron adelantos sustantivos hasta que incorporaron el control informático de movimientos y el simulador.

    El simulador es una maqueta a escala 1 a 1 del equipo real, pero con un cabezal que sólo emite luz visible inofensiva, en lugar de rayos gamma. Con él, el radioterapeuta puede ensayar movimientos del cabezal sobre el cuerpo del paciente hasta encontrar el mejor repertorio posible para el caso específico.

    Invap basó su estrategia de ventas en muy pocos principios: los equipos debían ser fortísimos en términos de metalmecánica de precisión, como para funcionar tan bien como los canadienses, alemanes o estadounidenses... pero en el Tercer Mundo. Además, debían tener la mejor informática del momento. Y por último, venderse -de ser posible- con el simulador.

    Por Daniel E. Arias
    LA NACION 11/12/2002 Ciencia/Salud
    http://www.lanacion.com.ar/02/12/11/sl_457598.asp

     
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